La cuestión personal de Kenzaburo Oé

 Se sentía en paz. Con su esposa, por el contrario, todo había sido timidez mutua, miedo al riesgo de embarazo, bajones psicológicos. Inlcuso ahora, tras años de matrimonio, las piernas y brazos largos y torpes de Bird solían hacer daño al cuerpo de su mujer, marchito y rígido en su afán por superar la repugnancia; y a ella siempre le daba la sensación de que Bird pretendía golpearla. Y trataba de vengarse, golpeándole a él. Al final siempre acababan igual: una discusión sin salida y la retirada de Bird, o una conclusión a toda prisa con la horrible sensación de estar recibiendo caridad. Bird había cifrado esperanzas de una revolución en su vida sexual a partir del nacimiento del bebé...

(Kenzaburo Oé. Una cuestión personal).

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