Nunca sabrás nada de mí
Y aún es peor cuando abres tu alma y te encuentras con una piedra fría.
Extraído del Facebook de Animalismo Poético
Te podría explicar
como me llamo,
cuantos años tengo
y a que me dedico.
Pero seguirías
sin saber nada de mí.
Entonces,
seguro que me preguntarías
cuales son mis aficiones,
mi gustos musicales
y los libros que ahora mismo
descansan en mi mesita de noche.
No te lo tomes como un reproche,
pero aún así,
seguirías sin conocerme.
Supongo que llegados a ese punto,
debería ser justo
y explicarte que a veces,
me asalta una arritmia nerviosa
cuando me apuñala el pensamiento
de que se me acaba el tiempo,
y que no llegaré
a cumplir todos mis propósitos.
Te relataría cada vez más excitado,
mientras mi atención se debate
entre la herida y la tirita,
que me siento
como el fuego de una mecha
que por alguna extraña razón
sabe que su calor,
no llegará a alcanzar la dinamita.
Y ultimo, te confesaría,
que lo que me da más pavor,
es pensar
que aunque un día llegara a ella
no sería lo suficientemente fuerte,
o lo bastante valiente,
como para hacerla detonar.
De verdad,
que te podría mostrar
todos mis electrocardiogramas,
mil frascos
desbordantes de lágrimas
y una colección
casi infinita de poemas.
Pero seguiría
siendo un desconocido para ti.
¿Por qué?
Porque no existe manera
de explicar un latido,
al igual que no se puede
encerrar con palabras
el desasosiego
de un cuerpo arrepentido,
que teme todo lo vivido.
Porque no se puede atrapar
y mucho menos entender
al rayo inocente que cae,
provocando con su energía
repleta de vida,
un incendio arrepentido.
Comentarios
Publicar un comentario