Fonagy y las emociones
Hay muchas situaciones de conflicto interpersonal que resolvemos más bien poco productivamente. Por ejemplo, cuando discutimos y nos empeñamos en que somos los únicos poseedores de la verdad y en que la otra persona es el ser más abyecto sobre la faz de la tierra y sólo quiere aprovecharse de nosotros, cuando nos creemos que tenemos que adoctrinarle para que de una vez por todas deje de hacer todo eso que nos perjudica. Peter Fonagy lleva años estudiando el tema de la mentalización, y en uno de sus libros, el que ha escrito junto a Antony Bateman, tiene este interesante párrafo sobre el tema:
"Cuando nos hallamos a merced de las emociones, no sólo se torna mucho más difícil, o incluso imposible, preocuparse por la perspectiva de la otra persona, sino que también somos más rápidos estableciendo suposiciones basadas en observaciones triviales. De este modo, podemos estar convencidos de que nuestro punto de vista es el único válido e ingonrar todo lo que sabemos acerca de la otra persona, excepto aquello que resulta pertinente para apoyar nuestra propia perspectiva. Por tanto, el grado en que un individuo se ve afectado por el estrés interpersonal puede suponer una diferencia crítica en su capacidad para mentalizar en diferentes circunstancias vitales. Parece probable, pues, que el umbral para cambiar a un estilo automático (de lucha o huida) de mentalización será menor en las personas que han estado expuestas al estrés o a traumas en los primeros años de la vida. Asimismo, puede haber una influencia genética en la facilidad con la que las personas tienden a cambiar a este modo automático de mentalización incontrolada."
Anthony Bateman y Peter Fonagy, "Tratamiento basado en la mentalización para trastornos de la personalidad"
"Cuando nos hallamos a merced de las emociones, no sólo se torna mucho más difícil, o incluso imposible, preocuparse por la perspectiva de la otra persona, sino que también somos más rápidos estableciendo suposiciones basadas en observaciones triviales. De este modo, podemos estar convencidos de que nuestro punto de vista es el único válido e ingonrar todo lo que sabemos acerca de la otra persona, excepto aquello que resulta pertinente para apoyar nuestra propia perspectiva. Por tanto, el grado en que un individuo se ve afectado por el estrés interpersonal puede suponer una diferencia crítica en su capacidad para mentalizar en diferentes circunstancias vitales. Parece probable, pues, que el umbral para cambiar a un estilo automático (de lucha o huida) de mentalización será menor en las personas que han estado expuestas al estrés o a traumas en los primeros años de la vida. Asimismo, puede haber una influencia genética en la facilidad con la que las personas tienden a cambiar a este modo automático de mentalización incontrolada."
Anthony Bateman y Peter Fonagy, "Tratamiento basado en la mentalización para trastornos de la personalidad"
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