Europa, 1920

Complicada situación política la que se vivió en Europa tras la Primera Guerra Mundial. Por cierto, la gripe dejó un millón de muertos.

"Nuevos fenómenos de desajuste económico, que hacían parecer lejanos los tiempos de estabilidad de la belle époque, provocaron profundos cambios sociales: la inflación, producto de la carencia de ciertos bienes y de una circulación monetaria excesiva, arruinó a los ahorradores y enriqueció a los especuladores  y prestamistas. Las clases medias, afectadas por la profunda transformación de los valores, no vacilaron en aprobar el dirigismo postulado por nuevas ideologías: el programa del Partido nacional fascista de Mussolini defendía el control absoluto del estado sobre la vida económica y social. Esto mismo proponían las veinticinco reivindicaciones de un oscuro partido obrero, que había sido rebautizado con el nombre de Partida nacional socialista alemán del trabajo, por quien acababa de erigirse en su máximo dirigente, un desconocido de origen austríaco llamado Adolf Hitler. De la misma manera, el programa leninista propugnaba el control total de los medios de producción por parte del estado. Así fue como los gérmenes del fascismo y del comunismo fueron penetrando en la Europa de la posguerra."

Historia Universal Larousse. La Europa de Entreguerras, tomo 17 pág. 3075

Comentarios