La intensidad del dolor es tema frecuente de nuestras conversaciones. Ninguno estamos de acuerdo en que el tiempo lo cure todo, el paso del tiempo puede tener cierto efecto terapéutico en algunos aspectos, pero el dolor esalgo profundo que brota de dentro a afuera y lo hace de forma caprichosa y sin control. Es experiencia común que puede haber épocas en las que uno está más tranquilo, como si hubiera alcanzado un cierto estado de calma pero, de repente, y sin saber por qué, el monstruo reaparece, y el monstruo es el dolor que viaja contigo y con el que hay que negociar. Cuando se hace presente tienes que recibirle, no puedes huir aunque quisieras, hay que dejar que haga su efecto y esperar a que desaparezca, a que se vaya, y lo hace.En el fondo se trata de que tú tengas un dolor, un dolor crónico, pero que él no te tenga a ti, que no te posea. Juan Francisco Lorenzo