La aceptación radical consiste en que reconozcas tu situación actual, sea la que sea, sin juzgar los acontecimientos ni criticarte. En vez de eso, intenta reconocer que tu situación actual existe debido a una larga cadena de acontecimientos que empezaron en el pasado. Negar esta cadena de acontecimientos no va a cambiar lo que ya ha ocurrido. Intentar discutir este momento o decir que no debería ser, sólo te lleva a un sufrimiento mayor.